Niquelado sin electricidad (deposición catalítica de níquel).

 

Los procedimientos mas comunes parta recubrir un metal con otro son: la electrolisis, en la que se descomponen las sales de un metal por la corriente eléctrica;  la sustitución, en la que las sales del metal a depositar se reducen por el metal soporte y la reducción de sales de un metal por procedimientos catalíticos.

 

Si tomamos un clavo de hierro y lo introducimos en una solución de sulfato de cobre en pocos segundos la superficie de hierro se recubre de una capa de cobre. En este caso se esta llevando una reacción de sustitución, el hierro del clavo sustituye al cobre. Otras reacciones similares se pueden llevar a cabo para dorar, platear, estañar etc.

 

Este tipo de deposición es muy cómodo pero esta muy limitado porque el metal a depositar debe ser siempre mas electrositivo que el metal base, y la capa que se consigue por este procedimiento es siempre muy fina puesto que una vez que toda la superficie del metal base tiene una capa que lo proteja, la reacción se para.

 

La deposición catalítica sigue otro proceso. Una disolución de sales de un metal se mezcla con un agente reductor, pero la reducción de ese metal necesita la acción de un catalizador para que actué. Si la superficie de un metal actúa como catalizador entonces el metal base se recubre del metal en cuestión.

 

En el caso que exponemos el metal base es níquel en forma de cloruro de níquel, el reductor es una disolución de hipofosfito de sodio. Mezclando ambas disoluciones no se lleva a cabo ninguna reacción incluso aunque elevemos la temperatura a ebullición, salvo que actué un catalizador como el paladio o el propio níquel.

 

Una formula práctica.

Pueden encontrarse muchas formulas por ahí, el Profesor Frank de Copenhague ha realizado una sencilla,  fácil de obtener, y de operar,  la ha probado con resultados satisfactorios. Ahí va.

 

Cloruro de níquel                   30 gramos

Hipofosfito de sodio              10 gramos

Citrato de sodio                    100 gramos.

 

Ajustar el pH a 8-9 añadiendo amoniaco.

Operar a 90ºC.

 

Como hemos nombrado si disponemos de la solución anterior incluso a la temperatura mencionada no se produce ninguna reacción. Necesitamos de la acción de un catalizador. Para probar que la solución funciona podemos introducir un objeto de níquel, digo níquel porque es mucho mas barato que el paladio.

 

Al introducir un objeto de níquel bien limpio comienzan a producirse burbujas y se deposita níquel. En la reacción se produce hidrogeno y las burbujas mencionadas, que son de hidrogeno,  indican que se esta reduciendo níquel.

 

Como es normal no parece muy necesario recubrir de níquel un objeto de níquel. Que pasa con otros metales ¿

 

Cobre.

El cobre no tiene efecto catalítico sobre ese baño, así que si introducimos un objeto de cobre no pasa nada. Pero si tocamos durante unos instantes el objeto de cobre mediante un objeto de hierro bien limpio, se produce un par galvanico y la superficie de cobre se recubre de una finísima capa de níquel. A partir de este momento el poco níquel depositado cataliza la reacción y continuara la deposición en la superficie de cobre recubriéndola  totalmente.

 

Zinc.

El zinc tampoco actúa como catalizador en este baño, pero al introducirlo el la solución se produce una reacción de sustitución y el zinc se recubre parcialmente de níquel, después esta superficie cataliza la reacción continuando la deposición.

 

Latón.

El efecto es similar al caso del zinc ya que el latón esta formado por zinc y cobre.

 

Hierro.

El caso es similar al del zinc, pero hay que tener en cuenta que el hierro no debe estar pasivado, la superficie debe estar muy limpia y ligeramente atacada con ácido clorhídrico para que entre en reacción.

 

También se pueden recubrir de níquel el acero inoxidable, el aluminio y otros aunque requieren tratamientos previos especiales que se describirán en otra ocasión.

 

 

Operación.

 

Como se ha nombrado, el baño debe operar a unos 90ºC de temperatura manteniendo el pH entre 8 y 9. La velocidad de deposición del níquel de entre 10 y 20 micras por hora, siempre que se mantengan las condiciones especificadas.

 

Como se deposita níquel metal el baño se va haciendo cada vez mas ácido y por ello hay que ir neutralizando la acidez mediante una solución de hidróxido amónico. De la misma manera el hipofosfito se va agotando y conviene reponerlo.

 

Para reducir totalmente el níquel del baño expuesto se necesita al menos 150 gramos de hipofosfito, aunque lo general es que cuando se haya agotado la mitad del níquel el baño este muy contaminado y convenga reponerlo totalmente. Pero cuando veamos que la reacción se enlentece y que las burbujas se forman muy lentamente hay añadir hipofosfito.

 

Si se añade hipofosfito en exceso puede que se precipite en níquel en forma de hipofosfito insoluble. El efecto del citrato de sodio es evitar la formación del hipofosfito y además ayudar a mantener el pH.

 

 

El níquel que se deposita en esta reacción contiene de 5 al 10% de fósforo y resulta bastante resistente a la corrosión y al desgaste.

 

Una ventaja del niquelado catalítico es que la velocidad de deposición es bastante uniforme en todos los lugares de una pieza, por ello, manteniendo una agitación adecuada se pueden niquelar piezas muy complicadas con la garantía de que se niquelaran los lugares mas inaccesible. Por el contrario el níquel electrolítico ofrece un acabado mas brillante.

 

 

Niquelado de plástico.

 

He realizado algunas pruebas para niquelar por este procedimiento vidrio y plástico. Los resultados no son todavía definitivos y por ello no doy la formula. Como anticipo, nombrar que es necesario preparar la superficie  mediante un mordentado con ácido sulfúrico o crómico y después crear una capa muy fina de iones de paladio y estaño en forma de cloruros. Como podéis intuir no es un procedimiento trivial así que habrá que esperar.

 

Profesor Frank de Copenhague.