¿Que se puede hacer con un disco duro estropeado?.

El primer disco duro que desarmé, tenia 6 megas y en su momento (1984) había costado 4000 euros de entonces algo mas del doble. Tenia un montón de circuitos y desarmarlo me produjo la misma sensación ( supongo) que la que hubiese podido tener un biólogo al diseccionar un alienígena. Desde entonces he hecho la autopsia a decenas de discos de diferentes generaciones y los actuales de 50 gigas tienen una simplicidad frustrante. No acierto a evaluar cuantas horas de sesudos ingenieros habrán sido necesarias para conseguir la simplicidad mencionada.

Hace unos meses Bin Gates, dijo una de mas de sus afamadas chorradas comparando la evolución de los coches y la informática la cual se vio pertinentemente contestada por el presidente de la General Motors. Si la informática ha evolucionado tanto, no debe ser precisamente a los productos de Mocosoft sino a estos dispositivos ( y otros parecidos ) que en 20 años han aumentado su capacidad por 10.000, bajando su volumen por 100 y disminuyendo su precio por 100.

A veces esa simplicidad, no es buena para reciclar los aparatos, no obstante algo se puede aprovechar de estos discos lo cual paso a exponer.

Al desarmar un disco duro enseguida nos topamos unos graciosos tornillos para los cuales no tenemos la herramienta adecuada. A veces no hay mas solución que la fuerza bruta y destrozarlos con un taladro. En la placa de electrónica montada básicamente en SMD hay poco que aprovechar. Además de esa placa nos encontramos con los platos, el motor, las cabezas montadas en el brazo y los imanes.

 Los platos son unos discos de aluminio de 7 cm separados entre si por otros discos menores. Tanto los discos grandes como los pequeños son aprovechables haciéndoles una pequeña perforación en el borde y pasando un alambrecito por el orificio a modo de anzuelo. De esta manera quedan convertidos en unos espectaculares pendientes de diseño con los cuales camelarnos a nuestra suegra. Conviene entregárselos envueltos para regalo.

 

 Motor. Una vez separados los discos queda el motor que los hace rodar. En algunos modelos el motor puede separarse del chasis ya que va fijado mediante tornillos. En otros modelos el chasis es parte del motor y resulta imposible separarlos. El motor es casi un motor trifásico, es decir hay que alimentarlo mediante tres señales desfasadas 120º. Dependiendo el disco duro ese motor podrá alcanzar 2400, 4000, 7000 o 10.000 rpm. Tengo varios motores a los cuales quiero hacer funcionar pero aun no he tenido tiempo de hacer el generador. Con ellos podría hacer un giróscopo por ejemplo.

Aquí se ve el disco duro totalmente desarmado. Abajo a la izquierda la armadura con los imanes, encima los platos, mas en el centro los anillos de separación de platos, la cabeza lectora y el motor.

Chasis. Con el chasis mas el brazo lector y una vez separado el motor se puede hacer un sismógrafo. Para ello se fija en el extremo donde están las cabezas una masa de plomo de 20 o 30 gramos y con un hilo elástico se coloca de manera que la bobina quede situada aproximadamente en la mitad de su recorrido. Posiblemente tengamos que suprimir el sistema de aparcado de cabezas. Del brazo suele salir una cable plano, como de circuito impreso muy finito. Por ese cable salen las señales de la cabeza además de la señal que actúa sobre la bobina. Es esta ultima la que nos interesa y de ella se puede extraer una corriente eléctrica proporcional a los movimientos sísmicos. Con un poco de paciencia y con tres discos duros podemos hacer un sensor para cada uno de los ejes.

Si no nos interesa el sismógrafo también podemos hacer una microbalanza. En el apartado de Taller y laboratorio se describe una microbalanza realizada con un galvanómetro. El procedimiento es similar, con la diferencia de que aquí podemos pesar cantidades mucho mayores ya que el brazo es mucho mas robusto y que es necesario colocarle un resorte ya que el brazo no lo tiene. Con un poco de ingenio y con las instrucciones de ese articulo ya esta hecho.

El conjunto del brazo y los imanes también puede aprovecharse para hacer manipuladores controlando la posición del brazo a través de la corriente de la bobina. Si aprovechamos la gran velocidad de respuesta de ese sistema además de su gran rigidez mecánica, podemos por ejemplo fijarle con epoxi un puntero láser y hacer un galvanómetro gigante que proyecte sobre la pared. Combinando dos para los dos ejes incluso podemos hacer un proyector de imágenes gigantes .

Imanes.

Si no nos convencen ninguna de las aplicaciones propuestas ya solo queda proseguir la disección final y extraer los imanes. Generalmente hay uno o dos imanes sujetos por una armadura de hierro. Cuando se sueltan los tornillos del chasis la armadura se deforma por lo que para conservar la posición de las piezas es necesario fijarlas con unos tornillos. Si mantenemos este conjunto fijado tenemos un dispositivo que tiene un fortísimo y uniforme campo magnético que nos puede servir para experimentar con las propiedades magnéticas de materiales.

Si deseamos llegar hasta el fondo y extraer los imanes hay que tener en cuenta que el imán de los discos duros aunque tiene un aspecto totalmente metálico y por lo tanto tenaz, la realidad no es así. La mayoría de los discos duros emplean imanes de hierro- neodimio- boro, el imán esta formado por polvos sinterizados y mecánicamente resultan muy frágiles, tanto o mas que el cristal, por lo que si se someten a esfuerzos mecánicos pueden partirse con suma facilidad. De hecho la caída al suelo de uno de estos imanes o simplemente el golpe que sufren al chocar con una pieza metálica que los atrae los puede partir. No salen hechos pedazos porque las piezas se atraen entre si. El aspecto de hierro que tienen esos imanes es porque están recubiertos electrolíticamente (niquelados ) de una fina capa de níquel. Además esa capa de níquel no esta muy fuertemente adherida y se puede separar con relativa facilidad dejando al descubierto el material propiamente del imán que tiene un aspecto grisáceo.

Los imanes están pegados con cianocrilato a las armaduras de hierro. Si se trata de despegar estos imanes pueden partirse. La técnica que yo utilizo es simple y eficaz ya que de hecho nunca se me ha partido un imán al soltarlo.

Sujeto una de los extremos de la armadura en el tornillo de banco y con una llave inglesa agarro el extremo libre que queda de la armadura. Doblo la armadura en dirección contraria al imán. En cuanto se dobla la armadura un poquito desaparece su planicidad y el imán se despega.

Por ultimo estos imanes son una buena fuente ( y barata ) para obtener sales de neodimio.

Si tenéis mas ideas para reciclar un disco duro serán bien venidas.

Dr. Frank de Copenhague.

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